martes, 27 de julio de 2010

Colegio Médico Regional de Los Ángeles denuncia presencia de parásitos en comida de restaurante local

Exámenes de laboratorio arrojaron la presencia de un género de gusanos que provocan serios trastornos intestinales.

El traumatólogo infantil del Complejo Asistencial Víctor Ríos Ruiz, Dr. César Gauci compartió la experiencia vivida al concurrir a un restaurante de comida peruana en la ciudad de Los Ángeles para degustar de un ceviche. En la oportunidad detectó en su plato gusanillos rosados los cuales guardó para posteriormente enviarlos a un laboratorio con el objetivo de someterlos a investigación. Los resultados químicos demostraron que se trataba de anisakis un género de gusanos de cuerpo redondo que infestan con relativa frecuencia diversas especies de pescado.
Estos parásitos producen una enfermedad denominada anisakiasis luego de adherirse al tubo digestivo que tiene como resultado una serie de trastornos gastrointestinales como: dolor abdominal intenso, diarrea, vómitos y hemorragia oculta en deposiciones.
Cabe señalar que "su diagnóstico sólo se puede realizar endoscópicamente y el único tratamiento que existe es su extracción por vía endoscópica", según lo explicado por el Presidente del Consejo Regional Los Ángeles de la Orden, Dr. Miguel Ángel Sepúlveda.
Además, el Dr. Sepúlveda señaló que el médico afectado "inspeccionó la cocina del local constatando condiciones higiénicas deplorables".
Tras el incidente el Dr. Gauci realizó la denuncia ante la autoridad sanitaria local con el propósito de prevenir futuros casos de anisakiasis en la comunidad y alertar acerca de las medidas higiénicas utilizadas en locales de manipulación y venta de comida.
Para prevenir la anisakiasis, el Consejo Regional Los Ángeles del Colegio Médico recomienda no consumir pescados crudos ni productos de la pesca ahumados en frío, marinados, en vinagre, ceviche o sushi, salvo que hayan sido sometidos a congelación comercial o se hayan refrigerado a 20 grados bajo cero durante 24 a 48 horas antes. Para evitar riesgos alimentarios, el pescado debe ser preparado mediante cocción o fritura a temperaturas que superen los 60 ºC.

Trazabilidad en Ferias Libres

Tras la polémica generada al denunciar que los productos de exportación tenían controles de plaguicidas más estrictos que los aplicados en el mercado interno, la Asociación de Ferias Libres lanzó un proyecto piloto que busca comprobar si los vegetales comprados en las ferias libres de Chile cumplen con las normas de residuos de pesticidas o productos tóxicos y que son cosechados de manera higiénica, respetando el medio ambiente.

La iniciativa se denomina “Proyecto piloto para la implementación de un sistema de trazabilidad de productos hortícolas frescos en dos canales de comercialización: canal agricultor-ferias libres-consumidor; y canal agricultor, intermediario-mercado mayorista-feria libre- consumidor”.

Se pretende tener trazabilidad, en una primera etapa, de productos como lechugas y tomates que llegan a los platos de los consumidores chilenos.

Uno de los aspectos llamativos del proyecto es la generación de un sello de calidad, el que será emitido por la Fundación Chile, instancia que además realizará los análisis de laboratorio que sustenten la inocuidad de los productos.

El presidente de la Asociación de Ferias Libres, Héctor Tejada señaló “es primera vez que se realizará un trabajo de esta naturaleza en nuestra actividad. En este campo, prácticamente todo o casi todo esta por conocerse”, además sostuvo que “para las ferias libres tener un sello que certifique la calidad de lo que vendemos es de vital importancia para su futuro frente a un público cada vez más exigente”.

Esta iniciativa fue presentada por la Asociación Nacional de Ferias Libres de Chile (ASOF A.G) a la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y acaba de ser aprobada por la entidad. Las instituciones, que participarán de la ejecución del proyecto, son la ONG Espacio y Fomento (ESFO), la Universidad de Santiago (USACH), el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), la Oficina de Desarrollo de Políticas Agrarias (ODEPA), la Fundación Chile, la Central de Abastecimiento de Lo Valledor y la empresa Imatronix.

Aporte: Natalia Schurch

Fuenteshttp://diario.elmercurio.com/2010/07/26/revista_del_campo/_portada/index.htm
http://www.elmostrador.cl/ahora/2010/07/12/impulsan-sello-para-garantizar-inocuidad-ambiental-en-vegetales-que-se-venden-en-ferias-libres/

Measuring Pathogens in Poultry

Shouldn't we test for pathogens closer to where the public actually buys their meat and poultry?

Dr. Richard Raymond made a statement about testing poultry parts for pathogens that is stunning in its simplicity. Politically speaking, though, it's potentially a 10.0 on the Richter scale. He wrote, "Deputy Mande wants something that will help 'government and industry...be held accountable by the public' and he wants it measured. Great, I say measure what we eat--poultry parts--just like the beef industry must test and measure ground beef, not carcasses. Get poultry testing to the end product and closer to the consumer.
Let's recognize consumers' buying habits of the 21st century and 'measure' what they buy and eat."Right now, the meat and poultry industry conducts a vigorous program of production site testing. Processing chicken? Test for Salmonella right then and there--look at the whole bird but don't worry about its pieces and parts right now. Grinding beef? Take a sample immediately and ask a lab for a report on the possible presence of E. coli O157:H7.
The hoped for results of course, are that all the products leaving the point of production are pathogen-free. It helps get companies like Tyson and JBS off the legal tenterhooks of lawyers like Bill Marler and lets their top management sleep a little better at night.If Dr. Raymond wants to accurately measure what the public buys and eats, what he's really asking is supermarkets be held to the same rigorous standards as Tyson. It's something that industry has stoutly resisted for reasons that are short-sighted. It keeps the legal responsibility out of their pocketbook and firmly in the hands of Tyson, JBS, Cargill, etc.
It does nothing to improve food safety in America. Sure it's an added expense for retailers and it would mean adding qualified personnel at thousands of points of production. But let's be honest here. If we're all really that interested in presenting a pathogen-free-as-humanly-possible product to the consuming public, checking for pathogens at the point where the product is actually transferred to the consuming public only makes good sense. Want a bone-chilling food safety comment? I asked Dr. Raymond for some final thoughts on the future of testing poultry parts. "FSIS won't test parts because the results would show at least 25 percent contaminations with no way to reduce that statistic," he said. "But they really need to do it to see if dropping the rates on carcasses (a Bush Initiative) has any impact whatsoever and so they and industry can be held accountable with real and pertinent numbers."

Source: http://www.foodsafetynews.com/

Lo último en seguridad alimentaria

La protección de la salud pública es uno de los principales compromisos que asume el Codex Alimentarius.

El Codex incluye normas de carácter general y específico sobre aspectos de Seguridad Alimentaria, tomando en cuenta que la FAO está cambiando la visión de la seguridad e inocuidad alimentaria como atributos en paralelo que deben tener los alimentos y no como dos aspectos independientes; ya que los alimentos deben estar desde un principio "disponibles de manera inocua" para las personas.
Desde los consumidores hasta los productores, el alcance de las decisiones es muy extenso. Fruto de esta labor, representantes de 130 países acaban de aprobar nuevas pautas para mejorar la seguridad alimentaria.

Los puntos analizados durante el encuentro celebrado en Ginebra incluyen alimentos como:
Vegetales. Las medidas en este ámbito se han centrado en las fases de la producción (cultivo, almacenaje, distribución y comercialización), ya que la forma en que se manipulen estos alimentos a lo largo de toda la cadena alimentaria influye de forma directa en prevenir la contaminación por patógenos como salmonella, E.coli y virus de la hepatitis A.
Mariscos. Uno de los consejos específicos, es controlar las bacterias en mariscos, y más teniendo en cuenta que en los últimos años se ha producido un aumento de los brotes de intoxicaciones alimentarias provocados por Vibrio, asociado al consumo de este producto, sobre todo de ostras crudas.
Aflatoxinas en nueces. La Comisión del Codex Alimentarius ha fijado un nivel máximo de 10 microgramos/kilo para las nueces de Brasil sin cáscara y listas para consumir, y de 15 migrogramos/kilo para las nueces con cáscara. Además de estos límites, los expertos han adoptado un código de buenas prácticas para prevenir esta contaminación.
Análisis. El control de los alimentos debe fundamentarse en la realización de análisis que permitan identificar qué técnica se ha aplicado a los alimentos (como la biotecnología, ámbito que recibe especial atención por su gran alcance) y los posibles alérgenos que contienen ciertos alimentos como pescados.

A pesar de que la aplicación de las normas no es obligatoria, los responsables del Codex apuestan por una aceptación general por parte de los distintos países para unificar las distintas normas alimentarias internacionales.
Ahora… ¿Seremos capaces nosotros, como consumidores y profesionales del área, de asumir nuestra responsabilidad?

Aporte: Lic. Tania Pereira
Fuente: Agromeat,
http://www.agromeat.com/index.php?idNews=105426

lunes, 26 de julio de 2010

Canadian study questions food firms on HACCP experiences

Preparation for future regulation is the key motivating factor and staffing the number one challenge

Researchers interviewed employees and owners at eight small and medium sized food manufacturers in Ontario, Canada, to uncover their attitudes towards HACCP.

Motivating factors: Writing in the Food Control Journal, the scientists said most of the interviewees cited the likelihood of future regulation as a primary motivator.

Otherwise, avoidance of food safety problems was a major concern. In this respect, one plant manager noted how helpful it is that HACCP is not just an internal program.

“The good thing about HACCP is that it makes you accountable to an outside body so there is no compromise. I don’t have to be the one verifying it, the auditor is and everybody is aware of the ramifications if things don’t pass when the auditor comes in.”

At the companies where HACCP certification had been achieved, there was widespread agreement that food safety awareness had increased among employees.

Although one food safety manager said the HACCP experience had created tension between managers who were either for or against the program, most interviewees were positive about the effects of HACCP. Respondents also mentioned improved consumer confidence and more standardised processes as benefits.

When it came to implementation, all personnel identified commitment of senior staff as the key to success. In addition to providing sufficient financial support, this means that managers and owners musts “walk the talk” and wear hair nets and wash hands as they enter production areas.

Staff challenges: Getting the right staff in place is also crucial. Lack of in-house experience meant that three of the eight plants surveyed had failed in their first attempt to implement HACCP. One certified plant had worked towards HACCP for two years and had replaced the quality manager twice in that time.

But expertise is not all that matters. One respondent said it is important to get people involved who like the paperwork and the details. “The biggest challenge we’ve had was in the documentation process. It wasn’t actually getting the food safety systems working but the actual documentation process.”

Another staffing issue identified by senior managers and owners related to the hiring of someone to champion the HACCP program. Smaller companies in particular complained that it was difficult to find someone who knew about HACCP and was willing to work for the salary on offer.

One interviewee said: “We got a ton of applications but everyone wanted between $60,000 - $100,000 to do HACCP and traceability to just take care of the paperwork on it. To me, this seems completely out of line especially for such a new program and you won’t be hiring somebody who has any real knowledge or background because it’s such a new thing.”

Further down the company food safety managers and coordinators complained about lack of time to write and implement programs. At five of the companies consulted, the language barrier was also mentioned as a problem when it came to training production workers about HACCP.

Source: Food Control doi:10.1016/j.foodcont.2010.06.005. Effective implementation of food safety initiatives: Managers’, food safety coordinators’ and production workers’ perspectives. Authors: Anne Wilcock, Brita Ball and Abisola Fajumo

viernes, 23 de julio de 2010

Refrigerador limpio para asegurar la inocuidad alimentaria

La mantención del refrigerador debe hacerse por lo menos una vez al año

Mantener el refrigerador en condiciones óptimas de higiene es imprescindible para que los alimentos permanezcan en buen estado. Ello permite retrasar el desarrollo de microorganismos y es una herramienta para almacenar de forma segura todos los productos perecederos hasta que sean consumidos, con el objetivo de que no se estropeen y se mantengan adecuadamente a temperaturas de conservación. Es vital, que se haga una limpieza periódica para que los productos permanezcan frescos y así prolongar la vida útil de éstos.

Mantenimiento y uso: Se debe evitar derrames de alimentos, guardar los productos en recipientes tapados, tener especial cuidado con las sobras y evitar almacenarlas durante mucho tiempo para que no se deterioren y puedan contaminar otros alimentos, controlar la temperatura del interior para evitar la proliferación de bacterias. Limpiar y desinfectar cada una de las partes, teniendo mayor control en aquellas zonas en donde se pueden acumular microorganismos. Los alimentos no deben introducirse calientes ya que alteran la temperatura interior y esto podría afectar a los productos más cercanos; los alimentos que caduquen primero deberán colocarse delante.

Evitar los malos olores: Se puede colocar un recipiente con bicarbonato de sodio o limón en el interior y conservar en envases herméticos que eviten que ciertos alimentos desprendan olores. En la mayoría de los casos, este mal olor responde al deterioro de los alimentos. Se debe comprobar que otros alimentos o superficies no se vean afectados y es esencial que se desechen aquellos que están dañados.

El frío, no para todos:
No todos los alimentos necesitan frío para que se mantengan en condiciones óptimas. Se puede ver afectado el sabor de algunos productos y el estado de madurez. Algunas frutas y verduras se conservan mejor fuera del refrigerador. Los alimentos en latas, salsas y galletas no necesitan frío. Sin embargo, las latas abiertas sí deberán conservarse y es preferible cambiarlas de envase que cierre de forma hermética.

http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2010/07/14/194316.php

Fuente: Aporte: Daniela Parra

miércoles, 21 de julio de 2010

Salsa and Guacamole Increasingly Important Causes of Foodborne Disease

Inappropriate storage times or temperatures may have contributed to the outbreaks.
Nearly 1 out of every 25 restaurant-associated foodborne outbreaks with identified food sources between 1998 and 2008 can be traced back to contaminated salsa or guacamole, more than double the rate during the previous decade, according to research released by the CDC.
CDC began conducting surveillance for foodborne disease outbreaks began in 1973, yet no salsa- or guacamole-associated (SGA) outbreaks were reported before 1984. Restaurants and delis were the settings for 84 percent of the 136 SGA outbreaks. SGA outbreaks accounted for 1.5 percent of all food establishment outbreaks from 1984 to 1997. This figure more than doubled to 3.9 percent during the ten-year period from 1998 to 2008.
Inappropriate storage times or temperatures were reported in 30 percent of the SGA outbreaks in restaurants or delis and may have contributed to the outbreaks. Food workers were reported as the source of contamination in 20 percent of the restaurant outbreaks. Also, salsa and guacamole often contain diced raw produce including hot peppers, tomatoes and cilantro, each of which has been implicated in past outbreaks.
The possible reasons salsa and guacamole can pose a risk for foodborne illness is that they may not be refrigerated appropriately and are often made in large batches so even a small amount of contamination can affect many customers. Awareness that salsa and guacamole can transmit foodborne illness, particularly in restaurants, is key to preventing future outbreaks. Risk can be lowered by following guidelines for safe preparation and storage of fresh salsa and guacamole to reduce contamination or pathogen growth.

Aporte: Claudia Foerster


Fuente CDC http://www.cdc.gov/media/pressrel/2010/r100712.htm

FDA: New Final Rule to Ensure Egg Safety, Reduce Salmonella enteritidis Illnesses Goes Into Effect

The FDA states that 79.000 illnesses and 30 deaths due to consumption of eggs contaminated may be avoided with new food safety requirements.

The new rule is part of a coordinated strategy between the FDA and FSIS. Implementing the rule would reduce the number of Salmonella spp. infections from eggs by nearly 60%.

The new food safety requirements will become effective on July, 2010, for egg producers having 50.000 or more laying hens. Large-scale egg producers that produce shell eggs for human consumption and that do not sell all of their eggs directly to consumers must comply with the refrigeration requirements under the rule; this includes producers whose eggs receive treatments and those who transport or hold shell eggs.

The rule requires egg producers with fewer than 50,000 but at least 3.000 laying hens whose shell eggs are not processed to comply with the regulation by July, 2012. Producers who sell all their eggs directly to consumers or have less than 3.000 hens are not covered by the rule.

Under the rule, egg producers whose shell eggs are not processed must:

*Buy chicks and young hens only from suppliers who monitor for Salmonella.

*Establish pest control, biosecurity and conduct testing in the poultry house.

*Clean and disinfect poultry houses that have tested positive.

*Refrigerate eggs at 45 degrees F during storage and transportation no later than 36 hours after the eggs are laid (this also applies to eggs receiving a treatment).

Also, egg producers must maintain a written Salmonella enteritidis prevention plan and records documenting. Egg producers covered by this rule must register with the FDA. The FDA also reminds consumers to buy eggs that have been refrigerated, make sure eggs in the carton are clean and not cracked, and cook eggs and foods containing eggs thoroughly.

Fuente: http://www.foodhaccp.com/memberonly/newsletter408.html

Aporte: Andrea Martín

Ya no basta con comer cualquier fruta y verdura, ¿Dónde conseguir alimentos sin pesticidas?

Ferias libres y tiendas especializadas ofrecen productos sin agroquímicos ¿Quién los controla?

Tomates jugosos que sí saben a tomate, huevos sin gusto a pescado o pollos sin hormonas, es decir productos amigables con el ambiente.

Los productos orgánicos suelen ser más disparejos y con algunas manchas, pero su gran plus es que no tienen pesticidas y agroquímicos que pongan en riesgo nuestra salud o la de los niños.

En Chile existe un sector de la agricultura que cumple con las más exigentes normas internacionales respecto al uso de agroquímicos: es el caso de las frutas de exportación, que necesitan los certificados de calidad para vender a países con altos estándares y severas sanciones para quienes no cumplan.

Pero no pasa lo mismo con lo que comemos dentro del país. Respecto a productos lib res de pesticidas, las ofertas son hasta ahora muy limitadas no obstante que ya hay consumidores interesados..

Actualmente existen en Santiago tres ferias libres que comercializan esta clase de alimentos: en Vitacura, El Arrayán y La Reina, indicando que el consumo de productos orgánicos está asociado a cierto nivel socio-económico.

Existen cerca de 70 hectáreas cultivadas por la Asociación de Agricultores Orgánicos de Chile Tierra Viva, que vende sus productos en las ferias libres orgánicas, locales permanentes y algunos supermercados como Jumbo y Unimarc, que cuentan con secciones especiales para estos sanos productos. Se desconoce quienes controlan y certifican las condiciones de estos cultivos.

Fuente: Las Últimas Noticias

Aporte: Jecsi Esparza

Técnica molécular detecta el Anisakis spp. en cualquier producto pesquero

El nuevo método se puede aplicar al pescado fresco, congelado, en conserva o en forma de surimi

Investigadores del Área de Biología Molecular y Biotecnología de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (ANFACO-CECOPESCA), han desarrollado una técnica que permite detectar los anisákidos en cualquier producto pesquero. El nuevo sistema se basa en técnicas moleculares y supera las limitaciones de los procedimientos tradicionales.

Este método se caracteriza por su alta especificidad para los géneros Anisakis, Pseudoterranova, Contracaecum e Hysterothylacium y por una sensibilidad muy elevada, ya que permite la detección del parásito aunque se encuentre en cantidades muy bajas en el producto analizado. Es un método rápido y eficaz que, a diferencia de los procedimientos anteriores, puede aplicarse a cualquier producto pesquero sin tener en cuenta el grado de transformación al que se haya sometido. Los métodos usados hasta ahora para la detección de larvas de anisákidos eran el examen visual, la transiluminación y la digestión por jugo gástrico artificial. Los cuales no permiten analizar las especies muy grandes, ni aplicarse a productos procesados.

La presencia de larvas de anisákidos, que parasitan el tejido muscular y las vísceras, se ha descrito en numerosas especies de peces y cefalópodos. Los niveles de prevalencia de los anisákidos y los grados de parasitación son muy variables y dependen de factores como la especie de hospedador, la zona geográfica, la época del año y las características individuales de cada ejemplar considerado. El ser humano es sólo un huésped accidental que se interpone en el ciclo del parásito.

Aporte: Andrea Martín

Fuente: http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/2010/07/15/194414.php