viernes, 27 de julio de 2012

Parrillada Segura

Un delicioso trozo de carne asada en un alimento potencialmente dañino para la salud.
Por lo general, las parrilladas y/ asados se realizan al aire libre y con gran cantidad de personas circulando alrededor de ella, estas características desde el punto de vista higiénico sanitario son muy riesgosas, sin olvidar que la cercanía de la carne con las brasas y llamas generan sustancias químicas indeseables. Debido a esto se deben tomar simples medidas que reducen al mínimo el riesgo de contaminación de la carne, tales como:

1)       Limpieza y mantenimiento: Ya que el uso de las parrillas no es continuo se debe evitar que tanto grasa como restos de carne queden en la superficie de la rejillas, ya que estas generan el ambiente propicio para la proliferación de microrganismos (bacterias y hongos especialmente). Inicialmente se debe eliminar toda presencia de resto alimenticio presente en las rejillas de la parrilla por medio del calentamiento del metal con las brasas seguido por una limpieza con trapo abrasivo y detergentes. Tras su uso se recomienda esparcir abundante sal gruesa sobre la superficie metálica y proceder a frotarla con papel lo cual facilita mucho la limpieza final que se realiza con los detergentes (comerciales o desengrasantes naturales como el vinagre) sobre un trapo duro.
Los utensilios deben estar totalmente limpios al momento de su uso y no deben ser usados para cortar carne cruda y cocida a la vez, ya que el riesgo de la contaminación cruzada es altísimo.

2)       Cadena de frío: Si la parrillada se realiza en el jardín de un hogar es de crucial importancia mantener la carne en todo momento en el refrigerador (bajo 5°C) hasta el momento que se deposita en la parrilla. A la vez, si és realizada en el campo se debe contar con una nevera portátil con freezepack ideales para el mantenimiento de la cadena de frio.

3)       Contaminación cruzada: Es la causa principal de infecciones/toxinfecciones alimentarias que en el caso de las parrilladas  se da por el uso de utensilios (cuchillos y tenedores) para cortar verduras, carne cruda y cocida a la vez sin la adecuada higiene que consiste básicamente en un buen lavado con detergente. Así también la mala higiene por parte del manipulador de las carnes provoca el desarrollo de patógenos tales como Stafilococcus Aureus o Escherichia Coli (contaminación fecal).

4)       Plagas: Es de vital importancia mantener alejado a los vectores pasivos de microrganismos patogenos tales como las moscas; una medida simple consiste en tapar con papel aluminio o papel film todos los alimentos que se van a consumir, ya sea los vegetales crudos como también la carne ya cocida.

5)       Sustancias químicas peligrosas: Al asar carne se generan dos tipos de sustancias químicas cancerígenas : Los hidrocarburos aromáticos policíclicos (causadas por la combustión de la grasa ) y las aminas heterocíclicas (formadas  en el interior de la carne por un excesivo y prolongado calentamiento). Por lo tanto es recomendable no consumir seguidamente este tipo de alimentos.
Aporte: Francisco Pérez
Fuente: http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2012/07/12/210970.php

1 comentario:

Marce Blanco dijo...

El ambiente propicio para contaminación, es la tradición de este tipo de alimentos, por lo tanto creo que será muy difícil hacerlos menos frecuentes, pero si hacer referencia de las buenas practicas mencionadas, para evitar problemas a la salud.