miércoles, 21 de julio de 2010

Ya no basta con comer cualquier fruta y verdura, ¿Dónde conseguir alimentos sin pesticidas?

Ferias libres y tiendas especializadas ofrecen productos sin agroquímicos ¿Quién los controla?

Tomates jugosos que sí saben a tomate, huevos sin gusto a pescado o pollos sin hormonas, es decir productos amigables con el ambiente.

Los productos orgánicos suelen ser más disparejos y con algunas manchas, pero su gran plus es que no tienen pesticidas y agroquímicos que pongan en riesgo nuestra salud o la de los niños.

En Chile existe un sector de la agricultura que cumple con las más exigentes normas internacionales respecto al uso de agroquímicos: es el caso de las frutas de exportación, que necesitan los certificados de calidad para vender a países con altos estándares y severas sanciones para quienes no cumplan.

Pero no pasa lo mismo con lo que comemos dentro del país. Respecto a productos lib res de pesticidas, las ofertas son hasta ahora muy limitadas no obstante que ya hay consumidores interesados..

Actualmente existen en Santiago tres ferias libres que comercializan esta clase de alimentos: en Vitacura, El Arrayán y La Reina, indicando que el consumo de productos orgánicos está asociado a cierto nivel socio-económico.

Existen cerca de 70 hectáreas cultivadas por la Asociación de Agricultores Orgánicos de Chile Tierra Viva, que vende sus productos en las ferias libres orgánicas, locales permanentes y algunos supermercados como Jumbo y Unimarc, que cuentan con secciones especiales para estos sanos productos. Se desconoce quienes controlan y certifican las condiciones de estos cultivos.

Fuente: Las Últimas Noticias

Aporte: Jecsi Esparza

2 comentarios:

Karla dijo...

Que bueno saber que se comercializa este tipo de alimento en Chile, sin embargo es una lástima que sólo se venda en sectores más acomodados. Por otra parte, es más que evidente que se necesita de manera urgente legislación sobre este tipo de alimentos, y que se designe a la autoridad sanitaria encargada de a fiscalización.

Maria Gabriela dijo...

coicido con Karla, pero encuentro malo que no esten al alcance de todos por su alto valor ademas que mientras no exista la certeza por parte del consumidor de su procedencia no se macificara su consumo