lunes, 7 de junio de 2010

Inocuidad de los Alimentos consumidos por los chilenos: Tarea Pendiente

De acuerdo a numerosos expertos, el tema de la inocuidad alimentaria es manejado de manera muy diferente cuando se trata de alimentos que saldrán a exportación, que cuando los productos en cuestión son destinados a consumo interno.

El gerente agrícola de una conocida exportadora frutícola asegura que la fruta y verdura que se exporta tiene parámetros de inocuidad muchos más exigentes de los que se piden en el mercado interno. Agrega además, que si se realizara un muestreo en las frutas y hortalizas de supermercados y ferias los niveles de plaguicidas se encontrarían por encima de lo permitido.

Estas afirmaciones, son mucho más que una percepción y ya están apoyadas por datos objetivos. De acuerdo a un estudio realizado por el SAG entre los años 2003 y 2007, y cuyos resultados fueron publicados el 2008, el 63% de las frutas y verduras que se consumen en Chile tienen plaguicidas peligrosos, con un exceso de residuos de un 300% superior a la norma.

El cuestionamiento no es acerca del uso o no de plaguicidas y pesticidas sino de la supervisión que se realiza según el consumidor y del poco control que hay para el mercado interno. En otras palabras ¿por qué el consumidor chileno debe consumir productos con un tratamiento y supervisión distinto al de los productos que van a exportación?

Una situación muy parecida a la de los vegetales, es la que ocurre con las carnes. La que va a exportación es sometida a rigurosos controles, mientras que l tratarse de carne para consumo interno, existe un relajo generalizado por parte de las autoridades.

El problema parecería radicar en que los organismos encargados del control de los productos para exportar (como el SAG), trabajan mejor o al menos de manera más rigurosa que aquellos encargados de velar por la salud del consumidor nacional (Servicio de Salud)

Por otra parte, de acuerdo a la Seremía Metropolitana de Salud, Chile tiene una regulación interna al respecto de los temas de inocuidad, sin embargo, no hay capacidad de fiscalización. Esta regulación interna del país se basa en las Buenas Prácticas Agrícolas por parte del productor, quien es responsable de la aplicación y del período de carencia de los productos. Distinto es el caso de las exportaciones, en donde si bien el productor es el responsable, el SAG revisa y controla que se cumpla con la norma.

De esta forma, en el caso del producto nacional, al no existir un ente que exija test de residuos (por ejemplo), los productores no se sienten con la obligación de mantener un control sobre sus alimentos.

De acuerdo a Rolando Chateauneuf, ex profesor de la Universidad de Chile, la única manera de establecer un mayor control, es haciendo vigilancia en el producto terminado, a nivel de consumidor, y ver ahí si existen o no residuos.

Aporte: Natalia Schurch

Fuente: http://diario.elmercurio.com/2010/06/07/revista_del_campo/_portada/index.htm

3 comentarios:

Adrian Esteban Rodríguez Alvarez dijo...

Un saudo desde Colombia. Muy preocupante la denuncia que hacen sobre los vacíos normativos en materia de inocuidad alimentaria.
En Colombia ocurre lo mismo.

Los invito a que visiten mi blog
http://conocimientoalimentario.blogspot.com

Tania dijo...

Creo que lo mismo sucede en la mayoría de los países sudamericanos, donde gran parte de nuestra economía se basa en exportación de diferentes alimentos a un público "exigente"... es por eso que creo que el gran vacío normativo en nuestros países esta dado por la baja participación y exigencia en el tema de nosotros los consumidores finales

danilo dijo...

en realidad faltan mucha fiscalizacion, sobre todo recurso humano ya que cada vez hay mas comercio de productos alimentarios y las autoridades no dan abasto.