martes, 29 de junio de 2010

Peligro emergente: Diphyllobotríum latum en la industria salmonera

El explosivo aumento del consumo de carne de pescado crudo en nuestro país, sumado a los antecedentes donde se comprueba la presencia de estados larvarios de D. latum en la carne del Salmon Chileno, demuestra la necesidad de implementar planes de control de riesgos en la industria.

La difilobotriasis es una enfermedad parasitaria, la cual se transmite por la ingestión de plerocercoides (larvas) de este parasito presente en la carne y vísceras de pescado infectado y que es consumido crudo o con insuficiente cocción.

Después de que una persona ha ingerido plerocercoides presente en la carne del pescado, la larva comienza a crecer en el intestino. La lombriz adulta, que es segmentada, puede alcanzar una longitud de 9 metros. Los huevos se forman en cada segmento (proglótidas) de la lombriz y se expulsan con las fecas. La infección por esta tenia puede provocar deficiencia de vitamina B12 y el desarrollo posterior de anemia.

El año 2007 publicaciones científicas provenientes de Brasil informan de la aparición de un brote de varios casos humanos de infección producidos por la tenia del pescado Diphyllobotríum latum, en varias ciudades de ese país.

En estas publicaciones el estudio epidemiológico demostró que la fuente probable de infección en varios de estos casos de difilobotriasis fue el consumo de sushi y sashimi preparado con salmón crudo del Atlántico (Salmo salar) proveniente de Puerto Montt. Probablemente el consumo de ceviche también significaría un fuente potencial de infección. Chile como importante país productor de salmón en el mundo, posee una etapa de crecimiento del salmón juvenil en aguas naturales, exponiendo a los peces a contraer este parasito.

A su vez, el gran aumento en el consumo de carne de pescado cruda en nuestro país, debido al ingreso de diversas costumbres gastronómicas, hace sumamente riesgoso el consumo de este producto sin un adecuado control.

La prevención de esta parasitosis puede ejercerse principalmente a nivel industrial, implementando un adecuado sistema de control de riesgos y a nivel de consumidor, evitando el consumo de carne cruda de pescado que no haya sido certificada como inocua. Esta enfermedad puede ser prevenida cocinando el pescado a 54°C o 56°C por 5 min. Alternativamente, los plerocercoides pueden ser destruidos por congelamiento rápido de la carne de pescado a -35°C por 15 h o por congelamiento habitual a -20°C por 7 días antes del consumo.

Aporte: Julio Álvarez B.
Fuente:http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S003498872007000800016&script=sci_arttext

2 comentarios:

Claudia Foerster dijo...

Desde los casos de difilobotriasis en Brasil, Sernapesca realiza análisis de parásitos en salmón, y capacita a la industria para la prevención. Es importante destacar que esas medidas son solamente para el salmón que se exporta, por lo que el Ministerio de Salud debería enfatizar medidas similares para el consumo local.

Julio Adrian dijo...

Gracias por comentar Claudia.
Creo que una otra buena medida de control seria legislar para prohibir la crianza de los juveniles en aguas naturales como se hace en paises productores de Europa.