martes, 24 de agosto de 2010

Alimentos que suelen estar genéticamente modificados

Cada vez se habla más de los alimentos modificados genéticamente…

La OMS (Organización Mundial de la Salud) considera a los organismos genéticamente modificados (OGM) a aquellos en los cuales el material genético (ADN) ha sido alterado de un modo artificial; tecnología que generalmente se denomina “biotecnología moderna” o “tecnología genética”, en ocasiones también “tecnología de ADN recombinante” o “ingeniería genética”.

Según el mismo Organismo lo expone estos alimentos GM se desarrollan –y comercializan- porque se percibe cierta ventaja tanto para los productores como para los consumidores de estos alimentos. Esto tiene como objetivo traducirse en un producto con un menor precio, mayores beneficios (en términos de durabilidad o valor nutricional) o ambos.

Los cultivos GM actualmente en el mercado tienen como objetivo principal aumentar el nivel de protección de los cultivos mediante la introducción de resistencia a enfermedades causadas por insectos o virus a los vegetales o mediante una mayor tolerancia a los herbicidas.

El maíz está por todas partes. El destino del maíz es tan variado como las palomitas, cerveza, alimento para ganado, harina, margarinas, aderezos de ensalada y cualquier producto que contenga jarabe de maíz. Y si bien buena parte del maíz transgénico no tiene como destino directo el consumo humano, a lo largo de la cadena producción-elaboración-consumo resulta muy difícil establecer un límite y saber con certeza cuándo y cómo entra en nuestro organismo.

De todos los cultivos, el de soja es el más modificado. En 2007, más de la mitad de la soja del mundo procedía de cepas modificadas genéticamente. La soja se modifica con varios propósitos y es uno de los más utilizados en aditivos alimentarios; por lo que es probable que cuando la etiqueta incluye la soja, ésta proceda de material genéticamente modificado. No nos referimos sólo al tofu y la leche de soja, sino a todos los alimentos que incluyen ingredientes derivados de soja. Alimentos tan básicos y comunes como el pan, cereales, helados y chocolate.
La soja es también esencial para la creación de sustancias químicas de uso farmacéutico.

El aceite de colza, también conocido como aceite de canola, tampoco queda afuera. En el oeste de Canadá, el 80 por ciento de los cultivos de canola son de origen transgénico (Canola Council).
Un aspecto preocupante de este aceite es que produce uno de los principales pólenes utilizados por las abejas para fabricar la miel. Científicos alemanes comprobaron que un tercio del polen en la miel canadiense procedía de colza genéticamente modificado, lo que significa que toda la miel que sale de Canadá (a menos que la etiqueta especifique lo contrario) podría calificarse como genéticamente modificado.

Pero ahora bien, aunque ya hay estudios que prueban que el consumo de alimentos genéticamente modificados a largo plazo reduce la fertilidad en ratones, el efecto sobre la salud humana sigue siendo tema de controversia que requiere más tiempo para demostrar su existencia.
Un riesgo que, queramos o no, si no nos alimentamos exclusivamente de comida ecológica, estamos obligados a correr porque los ingredientes modificados están por todas partes y no necesariamente aparecen en las etiquetas.

Aporte: Lic. Tania Pereira
Fuente: http://www.who.int/foodsafety/publications/biotech/en/20questions_es.pdf
http://www.agromeat.com/index.php?idNews=106392

2 comentarios:

Karla dijo...

Es una lástima que en estos tiempos de supuesta libertad, aún no podamos elegir lo que comemos. Se debiera legislar al respecto, no sólo por el posible riesgo, si no por la libertad de elegir si se quiere o no consumir este tipo de productos.
Excelente artículo.

ruby dijo...

Esto que esta pasando nos hara mirar hacia atras y valorar mas a nuestros ancestros y campesinos que dia a dia luchan por preservar sus semillas nativas. Pues no hay de otra tendremos que sembrar en nuestros hogares, quitar jardines artificiales y crear biohuertos que seran nuestras despensas del futuro, solo asi reduciremos este aumento masivo de transgenicos y de comida chatarra que nos meten en la publicidad basura del dia a dia. Eduquemos y cuidemos la naturaleza que es la que nos da de comer, no la tapemos con tanto cemento.