lunes, 1 de junio de 2009

Nuevos Tratamientos Higienizantes para Alimentos

El uso de luz pulsada promete ser eficáz
Para garantizar la seguridad alimentaria de un producto y alargar su vida útil en condiciones adecuadas, es necesario someter al alimento a una serie de tratamientos dirigidos no sólo a mantener su calidad organoléptica y nutricional sino a asegurar su calidad higiénico-sanitaria.
Los tratamientos higienizantes tienen como objetivo eliminar todos los microorganismos potencialmente patógenos. Además de limitar la proliferación de aquellos que, aun no siendo productores de enfermedades, pueden alterar las características del producto. Entre estos se encuentran la utilización de aditivos preservantes, el envasado al vació, la pasteurización y refrigeración entre otros.

Actualmente se están desarrollando nuevos Tratamientos de Conservación, divididos en Térmicos y No Térmicos:

Tratamientos Térmicos:
1) El Calentamiento Óhmico se produce cuando una corriente eléctrica pasa a través de un alimento, provocando la elevación de la temperatura en su interior como resultado de la resistencia que ofrece al paso de la corriente eléctrica.
2) Aplicación de microondas sobre alimentos.
3) Cocción a vacío sobre materias primas envasadas al vacío en envases termorresistentes y bajo condiciones controladas de tiempo y temperatura, normalmente inferior a 100º C y una fase de enfriamiento rápido hasta temperaturas de refrigeración.
4) DIC (descompresión instantánea controlada) basada en los tratamientos HTST pero combinada con una rápida caída de la presión.

Tratamientos No Térmicos:
1) La Bioconservación, se basa en el efecto de los llamados bioconservantes: microflora natural o controlada de los alimentos y/o sus productos antibacterianos que aumentan la vida útil e incrementan su seguridad.
2) El tratamiento mediante luz pulsada consiste en la aplicación sucesiva de pulsos o destellos de luz con un espectro entre el ultravioleta y el infrarrojo próximo con una duración muy corta, lo cual provoca que la energía transmitida sea muy intensa aunque el consumo total del proceso sea moderado.
3) La
Irradiación de alimentos, es decir, su exposición a dosis establecidas de energía en forma de rayos o partículas (normalmente gamma o electrones) de una manera controlada, elimina bacterias, parásitos e insectos.

FUENTE: http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/ciencia-y-tecnologia/2009/05/07/185151.php

APORTE: Daisy Rivera

1 comentario:

Leidy Beltrán dijo...

Un proceso térmico que no se menciona es la Presurización de alimentos, que consiste en el uso de altas presiones. La ventaja de este proceso es que conserva las características del producto en fresco (usado principalmente para jugos).